Con motivo del Día del Derecho Internacional Humanitario (DIH), celebrado el 12 de agosto, el Partido Comunista de Filipinas (CPP) y el Nuevo Ejército Popular (NPA) reafirmaron su disposición a observar la «Declaración de cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario», emitida por el Frente Democrático Nacional de Filipinas (NDFP) el 15 de agosto de 1991, en la que se subrayaba el cumplimiento voluntario por parte del NDFP del Protocolo II de los Convenios de Ginebra y del DIH en general. Al mismo tiempo, responsabilizaron a las fuerzas armadas de Marcos Jr., respaldadas por los imperialistas estadounidenses, de sus continuas violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. Estas fuerzas infligen las formas más brutales de represión fascista contra las masas de trabajadores y campesinos como medidas desesperadas para preservar el sistema imperante de corrupción, explotación y opresión.

Los Convenios de Ginebra de 1949 comprenden cuatro tratados internacionales y tres protocolos adicionales. Estos instrumentos establecen normas jurídicas para garantizar un trato humano a los no combatientes durante la guerra y proteger a las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades.

El movimiento revolucionario dirigido por el CPP, el NPA y el NDFP, y el Gobierno de la República de Filipinas son partes beligerantes en una guerra civil que se libra desde finales de la década de 1960. Mediante esta declaración formal, el NDFP reafirmó ante el pueblo filipino y la comunidad internacional su compromiso de humanizar el conflicto como parte de su firme empeño por alcanzar una paz justa, duradera y liberadora en Filipinas.

El NDFP impulsó la firma, con el Gobierno de la República de Filipinas (GRP), del Acuerdo Integral sobre el Respeto de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario (CARHRIHL), suscrito el 16 de marzo de 1998 en La Haya, Países Bajos.

Marco L. Valbuena, responsable de comunicación del CPP, subrayó que el Partido y el NPA cumplen estrictamente estos instrumentos en el desarrollo de la lucha armada por la liberación nacional frente al imperialismo estadounidense y por el fin del dominio opresivo y explotador de las clases dominantes títeres.

Las fuerzas del régimen, por su parte, someten a las comunidades campesinas a control militar, vulneran las libertades civiles y destruyen sus medios de subsistencia. Han ejecutado extrajudicialmente a 78 cuadros del Partido y combatientes rojos, entre ellos seis consultores de paz del NDFP.

Recientemente, una misión de investigación documentó graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos cometidas por las fuerzas fascistas del régimen de Marcos respaldado por Estados Unidos en la matanza de los «19 de Toboso», perpetrada por sus fuerzas armadas en Negros Occidental el pasado 19 de abril. Según el informe de la misión, las fuerzas estatales podían distinguir claramente quiénes estaban armados y quiénes no, mientras que los residentes confirmaron que nueve de las personas fallecidas en el supuesto enfrentamiento del 19 de abril eran civiles.