Elementos armados de la Policía Nacional Filipina mataron a cinco civiles en su casa del pueblo de Bugtong, en la ciudad de Mandaon, provincia de Masbate, en la madrugada del 24 de octubre. La PNF sólo nombró a una de sus víctimas, Ernie Rosero, afirmando que era un oficial del Nuevo Ejército del Pueblo y que los cinco murieron en un "tiroteo" con la policía.
El Partido Comunista de Filipinas condenó la masacre, afirmando que los muertos eran todos campesinos locales y no miembros del NPA. Marco Valbuena, jefe de información del PCF, citó los informes del Mando Operativo Regional del NPA, diciendo que no hubo ningún encuentro armado ese día ni había ninguna unidad del NPA en la zona.
"Hacemos responsable a la PNF de este atroz crimen", dijo Valbuena. Dijo que la masacre fue perpetrada por la policía siguiendo las órdenes del jefe de la PNF, el general Guillermo Eleazar, de "acabar" con el NPA en Masbate y la región de Bicol.
Un día después de la matanza, el general Eleazar elogió a sus hombres por la "neutralización de cinco miembros del PCF / NPA / FNDF en Masbate", manteniendo que los cinco civiles "se enfrentaron a los agentes de policía que se acercaban" en un tiroteo que resultó en su muerte. La policía local presentó a los medios de comunicación varias armas de fuego y artefactos explosivos, alegando que pertenecían a las víctimas.
Esta masacre, declaró Valbuena, "forma parte del creciente terrorismo de estado perpetrado por las Fuerzas Armadas de Filipinas y la PNF contra las masas campesinas y el pueblo de Masbate".
Las fuerzas de seguridad de Duterte tratan de aterrorizar a la población mediante asesinatos, secuestros, detenciones ilegales, palizas, intimidación armada, rendiciones forzadas, colocación de obstáculos en las comunidades y otros abusos "en su inútil intento de acabar con la resistencia armada del pueblo". Añadió que Masbate ha visto el mayor número de ejecuciones extrajudiciales en el país, " ya son 74 los asesinatos en la provincia bajo el régimen terrorista de Duterte."
La unidad local del NPA debe tratar de identificar y detener inmediatamente a los responsables directos de la masacre, según Valbuena. "El NPA debe hacer todo lo que esté en su mano para hacer justicia a las víctimas y a sus familias".