El Frente Nacional Democrático de Filipinas (NDFP) apoya la negativa de Nicaragua a ser arrastrada a la guerra por poderes de Estados Unidos y la OTAN en Ucrania, según una declaración que emitió el pasado 30 de julio.

El NDFP declaró que "apoya la exigencia del presidente nicaragüense Daniel Ortega de que los países europeos respeten a su nación y su decisión de no firmar la declaración final de la cumbre entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)".

En la III Cumbre UE-CELAC, celebrada en Bruselas el 17 y 18 de junio de este año, Nicaragua se negó a firmar la declaración final porque no incluía la suspensión de las injustas medidas coercitivas y unilaterales contra Venezuela y Nicaragua, ya que violan los derechos humanos.

Además, la propuesta nicaragüense de que el documento UE-CELAC incluya una exhortación a Estados Unidos para que no entregue bombas de racimo a Ucrania, no fue recogida en la declaración.

"Incluso mientras EE.UU. vierte miles de millones de dólares en la guerra en Ucrania, está ocupado aumentando su presencia militar en Japón, Corea del Sur, Filipinas y otros países asiáticos, como parte de sus preparativos del teatro de guerra contra China", dijo el NDFP.

Nicaragua también exigió al presidente Joe Biden que cumpla la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, que obliga a Estados Unidos a indemnizar a Nicaragua por los "actos de terrorismo" cometidos contra ella en la década de 1990.

En la declaración, el NDFP exigió "el fin de la guerra de EE.UU. y la OTAN en Ucrania contra Rusia, y del belicismo imperialista de EE.UU. y los preparativos de guerra en otras partes del mundo".