El número de filipinos sin empleo aumentó el pasado mes de enero hasta alcanzar los 2,37 millones, según la Autoridad Estadística Filipina (PSA). Esto contrasta con las recientes declaraciones del Secretario de la Autoridad Nacional de Desarrollo Económico (NEDA), Artemio Balisacan, de que el país tiene un mercado laboral "saludable" y que la calidad de los puestos de trabajo está aumentando.

La NEDA informa de que la tasa de desempleo pasó del 4,35% en diciembre de 2022 al 4,8% en enero de 2023. En el mismo periodo, la población activa se redujo de 51,2 millones a 49,7 millones. Al mismo tiempo, el número de parados aumentó en 153.000 personas y el de subempleados en 458.000.

La mayor parte de la caída del empleo se produjo en la agricultura, el comercio mayorista y minorista y la construcción.

En febrero, el director ejecutivo de la Fundación Ibon, Sonny Africa, rebatió las afirmaciones del secretario de Finanzas, Benjamin Diokno, sobre el éxito del régimen de Marcos en la creación de nuevos puestos de trabajo y de que la economía está en vías de recuperación total. Africa afirmó que el gobierno de Marcos Jr. debe dejar de manipular las estadísticas y afrontar de frente la crisis del desempleo.

"Están utilizando el poder persuasivo de las estadísticas para contar algo que es menos veraz de lo que muestra una lectura más honesta de las estadísticas", afirmó Africa.

Mientras tanto, los precios de los productos básicos y los servicios siguen subiendo a medida que disminuyen las oportunidades de empleo y los salarios. Peor aún, el precio por litro de los productos petrolíferos subió 1,50 pesos en la primera semana de marzo, mientras que la electricidad está a punto de subir 0,5453 pesos por kWh este mes.

África sostiene que el gobierno de Marcos Jr. está difundiendo una historia de recuperación económica "desconectada de la realidad" que oscurece las soluciones sostenibles y reales a los males económicos del país.

"Sin medidas más audaces, como una política nacional industrial y tecnológica integral para desarrollar la industria manufacturera filipina, por ejemplo, la economía nunca podrá crear suficientes empleos formales, productivos y bien remunerados para su creciente población y mano de obra", añadió Africa.

"Se puede contar una historia mejor para la economía, pero la mejor forma de hacerlo es con una verdadera reimaginación de la política y construyendo realmente la economía nacional, y no con propaganda engañosa", concluyó Africa.