El Partido Comunista de Filipinas condenó el 8 de agosto la propuesta de que las fuerzas militares de la República de Filipinas y de Estados Unidos realicen patrullas marítimas conjuntas en el Mar de Filipinas Occidental. Marco Valbuena, Responsable de Información del CPP, dijo: "Este plan es perjudicial para el país, ya que vincula aún más a Filipinas con el ejército de EE.UU. en un momento en que las tensiones económicas y militares entre EE.UU. y China están aumentando".

Valbuena dijo que las patrullas marítimas conjuntas propuestas privarán al país de su capacidad para actuar de forma independiente y en consonancia con su interés nacional. "Pondrá descaradamente en evidencia cómo las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP) son un apéndice del ejército estadounidense y convertirá al país en un objetivo de los enemigos o rivales del imperialismo estadounidense", dijo.

Advirtió: "Estas patrullas conjuntas pueden ser utilizadas para provocar a China a realizar acciones armadas erróneas... sirviendo así al objetivo de EEUU de escalar las hostilidades armadas. En cierto modo, esto puede ser similar a la forma en que EE.UU. utilizó a Ucrania para provocar a Rusia a montar un asalto militar, y así crear las condiciones de la guerra de la que el complejo industrial militar de EE.UU. está obteniendo enormes beneficios."

El Secretario de Asuntos Exteriores del gobierno de Marcos, Enrique Manalo, en una conferencia de prensa virtual con el Secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, el 6 de agosto, confirmó la propuesta, asegurando que ésta se enmarca en el Tratado de Defensa Mutua entre EE.UU. y RP, en el Acuerdo de Fuerzas Visitantes y en el Acuerdo de Cooperación de Defensa Reforzada.

Valbuena explicó que el régimen de Marcos está sometido tanto a EE.UU. como a China, pero que hasta ahora ha mostrado una mayor docilidad a EE.UU. frente a su postura cada vez más agresiva en la región de Asia-Pacífico, desde Taiwán, pasando por Filipinas, hasta las Islas Salomón.

Reveló que "Marcos demostró una absoluta falta de carácter cuando restó importancia a la descarada provocación de EE.UU. contra China a través de la visita oficial a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi... El régimen de Marcos exhibió un burdo servilismo a EE.UU. cuando canceló los contratos de compra de material militar con Rusia por miedo a que Filipinas fuera sometida a sanciones estadounidenses".

El CPP llamó al pueblo filipino a presionar para que se deroguen el Tratado de Defensa Mutua entre EE.UU. y Filipinas, el Acuerdo de Fuerzas Visitantes y el Acuerdo de Cooperación de Defensa Reforzada, y para que se retiren todas las tropas y asesores estadounidenses del país.

"Al mismo tiempo, el pueblo filipino debe exigir a China que desmantele sus instalaciones militares, y que ponga fin a la pesca industrial y al saqueo de los recursos marinos dentro del territorio marítimo del país, la zona económica exclusiva y la plataforma continental ampliada, y que respete la decisión de julio de 2016 del Tribunal Arbitral Internacional", concluyó Valbuena.